Normativa y reglamentación

La instalación de las conducciones de saneamiento se harán conforme a lo especificado en la UNE EN 1610.
Deberá prestarse especial atención al Estudio de Seguridad y Salud del Proyecto, y al Plan de Seguridad y Salud de Obra, que será de aplicación la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y en particular lo establecido en el R.D. 1627/1997 de disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.

Transporte

Las operaciones de transporte, almacenamiento y manipulación, deberá realizarse sin que ninguno de los tubos sufra golpes o rozaduras, debiéndose depositarse en el suelo sin brusquedades, no dejándoles nunca caer, y evitar rodarlos sobre piedras.
En cualquier caso, el transporte de los tubos de fábrica a obra no deberá iniciarse hasta que haya finalizado el periodo de curado.

Recepción en obra

Todos los tubos que se reciban en obra, aunque previamente son revisados en fábrica, antes y durante la carga, serán comprobados a su recepción en obra por personal experto en tubos de hormigón.
Se verificará que todos los tubos están perfectamente marcados, y que la clase resistente corresponde a la solicitada.
Ante cualquier anomalía que se detecte serán anotadas en el albarán de entrega, y se tomarán las precauciones necesarias para apartar el material que ofrece dudas.
Los desconchones, pequeñas fisuras, bocas dañadas, podrán ser reparados con productos especiales siguiendo la recomendaciones del fabricante, o con cementos especiales de alta adherencia, si así lo autoriza el Director de Obra.

Manipulación

Las operaciones de carga y descarga deberán realizarse de tal menera que los distintos elementos no se golpeen entre sí o contra el suelo. La descarga deberá hacerse, a ser posible, cerca del lugar donde deban ser colocados, evitando que el tubo quede apoyado sobre puntos duros aislados.
En general, habrá que realizarlas mediante equipos mecánicos. En cualquier caso, no serán admisibles dispositivos formados por cables desnudos ni cadenas en contacto con el tubo, siendo recomendable, por el contrario, el uso de bragas de cinta ancha recubierta de caucho, o procedimiento de suspensión a base de ventosas.
Los tubos tampoco se deben descargar en grupos de varios con cables o con cadenas, salvo, que se disponga de un útil multihorquilla adecuado.
Las suspensión del tubo por un extremo y la descarga por lanzamiento no se hará nunca.
Las descargas mediante estrobos, enganchando para ello las bocas del tubo, sí es una práctica admisible. En la figura adjunta se expone los útiles más frecuentes empleados para la manipulación de los tubos.

manipulación

Almacenamiento y acopio

El almacenamiento de tubos sobre el terreno estará sujeto a la comprobación de que geotécnicamente este resista las cargas que les transmitan, y que sea lo suficientemente liso para que estos apoyen en toda su longitud, sin riesgos de que piedras y otros salientes puedan dañarlos.
El almacenamiento y acopio de los tubos en obra se hará tan cerca como sea posible del lugar de instalación y, habitualmente, en posición horizontal, sujetos por calzos de madera u otros materiales que garanticen su inmovilidad.
En dada hilada las campanas y los enchufes estarán en la misma dirección. Las campanas en la hilada siguiente estarán cambiadas y dispuestas encimas de los enchufes de la hilada inferior. Solo si se dispone de solera rígida y se garantizan las debidas condiciones de seguridad, podrán acopiarse de manera vertical, y siempre que no se causen daños a en sus boquillas al colocarlos en esta posición.
El tiempo de almacenamiento en obra deberá quedar restringido al mínimo posible, no debiendo prolongarse innecesariamente, si bien, en este últimos supuesto habrá que procurar la adecuada protección frente a las inclemencias meteorológica evitando secados excesivos o frío intensos.
Podrán emplearse dos sistemas de acopio en obra, estos son: en forma de pila, o longitudinalmente.
En forma de pila, requerirá zonas despejadas y habilitadas con suficiente espacio para las maniobras de los vehículos, tales como camiones, grúas y otros elementos auxiliares. No deberán estar en las proximidades de zanjas abiertas.
El apilamiento más frecuente es el piramidal, colocando calzos laterales para evitar que rueden. Se recomienda que la altura del apilado no sobrepase lo indicado en la siguiente tabla:

DN (mm) Números de hiladas de tubos
300-400
4
500-600
3
800-1000
2
>1000
1


En el acopio longitudinal de tubos a lo largo de la zanja, se recomienda lo siguiente;
· Se colocarán tan cerca de la zanja como sea posible con el debido resguardo.
· Se colocarán en el lado opuesto a las tierras de excavación.
· No estarán expuestos al tránsito de vehículos, zonas de voladura, etc.
Si durante los trabajos de acopio se detectara algún tubo dañado, se procederá a su separación, marcándolo y situándolo en acopio aparte.
El acopio de las juntas elástoméricas;
· Se realizarán en locales cerrados, y donde no existan instalaciones o equipos capaces de generar ozono (p.e. lámparas de vapor de mercurio, material eléctrico de alta tensión, equipos que puedan producir chispas o descargas
eléctricas, etc).
· Deberán manteniéndose limpias y no se expondrán a la intemperie hasta el momento de su utilización.
·La temperatura de almacenaje será entre 10 y 25ºC.
·Deberán estar exentas de tensión, compresión, u otra deformación. (P.e., no deberá quedar suspendida por ninguna parte de su circunferencia).
·No estarán en contacto con materiales líquidos o sólidos, en general disolventes, aceites y grasas, ni con metales.

Montaje de las juntas y de las tuberías

El montaje de las juntas (que se suministran independientemente de los tubos), se hará conforme a la siguiente secuencia de acciones;
1. Eliminar las sustancias extrañas de la superficie de la campana.
2. Lubrificar, cuando proceda, la superficie interior de la campana usando un cepillo, esponja o guantes para cubrir la superficie entera. Sólo se usará lubrificante adecuado.
3. Limpiar cuidadosamente el enchufe del tubo, incluyendo la posición donde se emplazará a junta.
4. Colocar la junta cuidadosamente. Igualar la tensión de la junta de goma recorriendo la circunferencia entera varias veces con objeto redondo, liso entre el enchufe y a junta.
5. Lubrificar la junta en la zona de contacto con hembra sobre la que deslizará.
6. Alinear concéntricamente la campana y el enchufe de los tubos que van a ser unidos. Comprobar que la junta de goma hace de contacto con la zona inferior de la campana a lo largo de toda la circunferencia y proceder al
emboquillado.


Para el correcto empalme y estanqueidad de la unión será necesario que el tubo entrante se encuentre suspendido y concéntrico con el tubo ya instalado. Las partes de la tubería que se pone en contacto estará exenta de daños y suciedad, debiendo estar suficientemente lubrificadas.
Para tubería de diámetro nominal inferior a 600 mm, la suspensión podrá realizarse con los mismos elementos utilizados para la bajada a zanja, pudiéndose emplear tiradores o palancas mecánicas para vencer el esfuerzo de
conexión. En esta gama de diámetros también podrán emplearse tiradores hidráulicos, los cuales desarrolla una mayor potencia. Para el montaje de los tubos podrán igualmente utilizarse trácteles, si bien en este caso la precaución fundamental que habrá que adoptar será que la tracción aplicada no desvíe o impida la concentricidad y alineación del tubo.

A partir de DN 800 mm podrá alojarse en el interior de la tubería una máquina especialmente diseñada para el montaje de tubos de grandes diámetros.
Cuando se disponga de solera de hormigón, los tubos pueden montarse con el
empleo de carretillas elevadoras.
Deberá prestarse especial atención a la posible rotura de las conducciones de
saneamiento durante el proceso de instalación de las mismas a consecuencia
del paso de maquinaria pesada, en zona de poco relleno por la vertical de los
tubos. Para ello, se deberá establecer rutas señalizadas para que la maquinaria
pesada, que impidan su paso por encima de los tubos y puedan romperlos.

Colocación de la tubería

Previo a la instalación de la tubería, una vez realizado el replanteo general de las obras y ejecutada la excavación de la zanja, se realizará el replanteamiento de la tubería, para los que se señalarán sus vértices y colocarán puntos de referencia, de alineación y de nivel, a partir de los que se colocan los tubos.
Los tubos, juntas y demás accesorios se inspeccionarán antes del descenso a la zanja. Este descenso se realizará con equipos de elevación o suspensión adecuados tales como cables, eslingas, balancines, horquillas, etc, que no puedan dañar las conducciones ni sus revestimientos. Podrán utilizarse retroexcavadoras de las obras o grúas ligeras montadas sobre camión. Los tubos de grandes diámetros requerirán el empleo de grúas automotrices.
Una vez el tubo colocado en el fondo de la zanja deberá examinarse para cerciorarse de que en su interior no hay tierras, suciedad, etc., para a continuación proceder a su centrado y alineación. Posteriormente deberá quedar calzado y acodalado con un poco de tierra de relleno para impedir su movimiento.


Cada tubo deberá centrarse perfectamente con los adyacentes, con una desviación máxima respecto al trazado en planta y alzado del proyecto de ±10 mm. Si se precisase reajustar algún tubo, deberá levantarse el relleno y prepararlo como para su primera colocación.
El tendido de la tubería comenzará en el extremo agua abajo, colocándose normalmente las embocaduras hacia aguas arriba.